Útimamente he estado pensando en escribir acerca de lo que hago y lo que estudio, porque, claro está, este blog solo es para dar pinceladas del porqué de mi existencia, insomnio o simplemente abrir la llave para que se fuguen los pecados cometidos.
Lo que me impide abrir más blogs es la duda, saber si va a pegar o si tendré las palabras suficientes para escribir sobre el proyecto. Suena lógico pensar que si uno ama lo que hace pues las palabras fluyen por sí solas, pero en mí esa lógica creativa no parece funcionar igual. Además, hablar sobre una materia es dársela de experto, lo cual me niego rotundamente a pregonar debido a la falsedad de la oración.
Por otro lado, me emociona pensar que haya aunque sea una persona interesada, que me haga preguntas que muy segurmanete no sabré contestar y que me harán investigar para poder dar una respuesta acercada, o mejor dicho, acertada. Ese deseo de ser como un profesor sin aula que jamás deja de aprender ruega por surgir, pero insisto, no estoy seguro.
Quisiera poder tener teorías y compartirlas con un puñado de colegas que compartan sus conociemientos sobre el tema o mejor aún, que comprueben que estoy equivocado (aunque dudo mucho que a alguién le agrade saber que está en el error).
¿Tú que dices conciencia mía?, ¿lo hago o no lo hago?
Lo pensaré...
Mientras tanto, indagar en la posibilidad me hace imaginar mil caminos en el curso de mi vida, que siendo tan jóven no tiene una brecha definida. Lo peor de todo es que tengo tanta "euforia universitaria", definida así por Don Roberto Castillo de Cachos de Alma, que pretendo comerme el mundo de un solo bocado. Y es aquí donde la duda regresa, ¿podré acaso con todo el paquete? Hoy se suman tantas cosas que hago y más las que deseo hacer que no sé si con una vida me alcance para realizar todos y cada uno de los sueños guajiros. El que mucho abarca, poco alcanza, dicen las malas lenguas. Quiero ser positivo con el asunto y lo mejor, cabe mencioanr que no estoy solo en este mundo, por ahí escondidas deben de haber unas cuantas personas que puedan cooperar si me quedo corto. Eso sí, nunca al "ahí se va".
Híjole, hasta me siento más culto cuando leo lo que acabo de escribir. Creo que tiene armonía y hasta suena bonito. Lo bueno de la literatura relajada, otro término del "Vehto", es que los lectores no la hacen de tos porque me falló la redacción.
Bueno, yo creo que ahí muere por hoy, antes de que la madrugada me lleve más lejos y termine perdido en el desierto, literariamente hablando. Un gustazo poner más letras en este espacio.
Muchas gracias!
No hay comentarios:
Publicar un comentario