lunes, 19 de diciembre de 2011

Un sueño.

Yo sueño con,

Una vida llena de clichés.

Vivir en Nueva York y salir a correr a Central Park.
Comprar en la Quinta Avenida y beber whiskey en los bares neoyorkinos.
Ver el mundo desde la cima del Empire State Building.

Visitar Los Angeles y salir con actrices guapísimas.
Tener un Lamborghini.
Caminar sobre una alfombra roja.

Vivir a orillas de un lago.
Saber nadar.
Navegar por el mar.

Ser un accionista.
Ser un empresario.
Tener mucho dinero y gastármelo todo.

Crear sensaciones y experiencias que nunca se olviden.
Conocer el mundo.
Que el mundo me conozca.

Vivir en Londres.
Estudiar fuera.
Ser un filósofo.

Ser un investigador.
Ser un poeta.
Ser un escritor.

Visitar Madrid, Barcelona y el país Vasco.
Conocer París.
Hablar francés.

Conocer el amor.
Que me rompan el corazón.
Sentir.

Agotar todos mis sueños y tener mil sueños más.

Sueño con soñar en la realidad y no en el país de nunca jamás. Tengo hambre de mundo. Hambre de vivir.

martes, 13 de diciembre de 2011

Amablemente, me saludo.

Ya se me hizo costumbre hacerle caso al blog cada que tengo vacaciones. Así que, para no fallar, aquí una actualización del último medio año.

Esta vez, contrario a casi todas las otras entradas, no trataré de desahogarme ni de hacerme el interesante. Después de todo, creo que estoy en un momento en el que, relativamente, no me puedo quejar. Esta no será una nota suicida ni una despedida.

A lo largo de este año he visto mis ideas hacerse realidad. Algunas buenas, otras no tanto. He caído, como es normal pero, también me he levantado. He conocido grandes personas y personalidades, me he reencontrado con amigos que tenía mucho que no veía y me he distanciado de otros cuantos que espero ver pronto.

Por primera vez en mucho tiempo, no tengo el mundo en contra pero, tampoco tengo todo puesto sobre la mesa. Creo, sinceramente, que voy por un buen camino. El problema es que parece que avanzo demasiado lento.

He dejado atrás cosas que me lastimaban. Mujeres, más que otra cosa. Espero que esta vez sea definitivo. Por fin creo ser lo suficientemente fuerte como para dejar ir aquellos seres que no me contemplan a su lado. Aún así, sigo sin cerrar las puertas bajo llave.

Sigo siendo el amigo eterno. Ese hombre al que casi todas las mujeres que lo rodean consideran su amigo, y nada más. He sentido mucho y fantaseado un poco más pero, he logrado poco. Ya hasta escribí una vez que mi objetivo en este momento es desarrollarme a mí mismo y después, con el éxito a mi lado, tratar de retomar este camino.

He probado un poco de mis sueños pero, a la vez, sigo estando lejos. He estado cerca de lo que quiero ser pero, mis posibilidades actuales me mantienen encadenado al piso sin dejarme volar. Lo bueno aquí es que cada día que pasa tengo una imagen más clara de cómo llegar a donde quiero estar.

Tengo miedo de no estar a la altura de mis expectativas. No en talento sino en posibilidades. No quiero ser de esas personas con grandes ideas de papel que nunca ven la luz. Aún no sé cómo vencer este obstáculo pero, sé que cuando sea el momento, el saber estará conmigo.

Básicamente, sigo siendo el mismo pero, el proceso de pulido ya va dando resultados. Hoy busco comprender antes que intentar cambiar porque, en caso contrario, son cambios sin objetivo. Mientras tanto, espero saber de mí pronto.


Amablemente, me saludo.